
El aumento del umbral de exención de URSSAF para la ayuda a domicilio, que entró en vigor el 1 de julio de 2026, redistribuye las cartas del mantenimiento en el hogar de los mayores. Combinado con las nuevas reglas sobre las contribuciones de la mutua y las lecciones aprendidas de la ola de calor de junio de 2026, el marco regulatorio y sanitario ha cambiado significativamente en unos pocos meses. Revisamos los puntos técnicos que modifican concretamente el día a día y el presupuesto de los mayores de 60 años.
Exención de URSSAF ayuda a domicilio: lo que cambia para los de 70-80 años
Hasta el 30 de junio de 2026, cualquier particular empleador de al menos 70 años se beneficiaba de una exención automática de las contribuciones patronales de Seguridad Social para la contratación de una ayuda a domicilio. Desde el 1 de julio de 2026, este umbral ha pasado a 80 años. La medida afecta a aproximadamente 350,000 familias, según la revista Magazine Économie.
La consecuencia directa es un aumento de aproximadamente el 15 % de la factura para los empleadores de 70 a 79 años. Para un contrato de 20 horas semanales al salario mínimo, el sobrecoste anual se cifra en varios cientos de euros. Recomendamos a las familias afectadas que verifiquen si pueden optar por un servicio mandatorio o prestador elegible para el APA, que absorbería parte de esta diferencia.
Las personas que deseen cruzar estos datos con otros recursos encontrarán información para mayores en (wo)menweb actualizada regularmente sobre los dispositivos de ayuda financiera.

Mutua para mayores en 2026: prohibición de aumentos relacionados con la edad después de los 70 años
La regulación de los seguros de salud complementarios introdujo en 2026 una protección largamente esperada. Una mutua ya no puede aumentar las contribuciones únicamente porque un asegurado alcance los 70 años. Los aumentos automáticos indexados a los tramos de edad (71, 72 años, etc.) están ahora prohibidos.
Esta regla modifica la trayectoria de costos para los jubilados. Hasta ahora, algunos contratos individuales preveían aumentos anuales de varios puntos porcentuales en cada aniversario después de los 70 años. El mecanismo empujaba a los asegurados a rescindir su contrato o a reducir sus garantías, precisamente en el momento en que las necesidades de atención aumentan.
Observamos que esta prohibición no cubre las revalorizaciones generales aplicadas a toda la cartera de asegurados. Una entidad puede seguir aumentando sus tarifas en general, siempre que el aumento no se dirija a un grupo de edad específico. La vigilancia sigue siendo necesaria al recibir el aviso de vencimiento anual.
Puntos de verificación sobre su contrato de mutua
- Comprobar que el aviso informativo ya no menciona tramos de contribución relacionados con la edad después de los 70 años. Si es así, la cláusula es nula y puede ser impugnada.
- Comparar la tasa de aumento aplicada a su contrato con la tasa media del mercado publicada por la DREES. Una discrepancia significativa justifica una solicitud de explicación por escrito.
- Verificar los plazos de rescisión infra-anual, ahora posibles después del primer año de suscripción, para mantener un margen de negociación.
Ola de calor y sobre mortalidad de los mayores: balance de junio de 2026 y registros municipales
El boletín de Salud Pública Francia del 3 de julio de 2026 confirma la magnitud del balance. Durante la semana del 22 al 28 de junio, se registraron 8,973 muertes por todas las causas, es decir, 2,025 más que la semana anterior. Las personas de 65 años y más concentran el 85 % de este exceso de mortalidad.
Estas cifras han desencadenado un refuerzo de los registros municipales de personas frágiles. Un decreto gubernamental tiene como objetivo cuadruplicar el número de personas inscritas en estos registros, mantenidos por los CCAS. La inscripción sigue siendo voluntaria, pero condiciona la llamada telefónica o la visita de control en caso de alerta de ola de calor.
Limitaciones del dispositivo actual de prevención de ola de calor
La FNADEPA ha alertado sobre medidas consideradas insuficientes para proteger a las personas mayores en establecimientos. La tasa de equipamiento en aire acondicionado de los EHPAD sigue siendo muy variable según los departamentos. En la ciudad, los CCAS están movilizados masivamente pero funcionan bajo presión, con recursos humanos que no han seguido el aumento de inscripciones en los registros.
El desafío no es solo la temperatura interior. La deshidratación crónica, a menudo asintomática en mayores de 75 años, sigue siendo el primer factor de complicación. Adaptar la textura de las comidas, ofrecer aguas aromatizadas y fraccionar la ingesta de líquidos a lo largo del día son medidas simples que reducen significativamente el riesgo de hospitalización.

Prevención de salud para mayores: alimentación y actividad física más allá de las generalidades
Las recomendaciones de prevención recogidas por el portal sante.fr se centran en diez temáticas prioritarias para un envejecimiento saludable. Entre ellas, dos concentran la mayor parte de los beneficios medibles: la alimentación proteica y la actividad física adaptada.
La sarcopenia (pérdida de masa muscular relacionada con la edad) acelera la pérdida de autonomía mucho antes de que se vuelva visible. Mantener un aporte proteico suficiente en cada comida, y no solo en el almuerzo, ralentiza este proceso. Las proteínas animales y vegetales son complementarias, pero los mayores que reducen espontáneamente su consumo de carne deben compensar con legumbres, productos lácteos o suplementos específicos.
En cuanto a la actividad física, caminar diariamente no es suficiente para preservar el equilibrio y la fuerza muscular. Los programas que combinan fortalecimiento, flexibilidad y trabajo propioceptivo muestran resultados superiores en la prevención de caídas.
- Fortalecimiento muscular dos veces por semana, incluso con ejercicios de peso corporal, para frenar la sarcopenia.
- Ejercicios de equilibrio (apoyo unipodal, recorrido de marcha con obstáculos) integrados en la vida diaria, no solo en sesiones dirigidas.
- Actividad aeróbica moderada (caminata rápida, bicicleta, natación) de al menos 150 minutos por semana, fraccionada si es necesario.
El envejecimiento de la población francesa coloca estos temas en el centro de las políticas de prevención. El consejo de la CNSA ha instado al gobierno a prepararse para el choque demográfico, recordando que el mantenimiento de la autonomía se basa primero en la prevención primaria, mucho antes de la entrada en un establecimiento. Las evoluciones regulatorias de 2026 sobre la ayuda a domicilio y las mutuas reflejan esta presión, pero no reemplazarán una estrategia individual construida a tiempo, idealmente a partir de los 60 años.